Música popular y memoria oral

La Jota en Quinto

Ronda, baile, canto popular, rondalla y escenario: una tradición musical que une la fiesta, la calle, la memoria de los quintos y la forma espontánea de celebrar en comunidad.

Tradición viva

La jota como música de todos

En Quinto, la jota no fue solo una pieza para representar en un escenario. Fue una manera de cantar, bailar, rondar, festejar, pedir, responder y relacionarse en la vida cotidiana.

Género o tradición:

Jota de ronda, jota bailada, canto popular y rondalla.

ámbito:

Calles, bares, rondas, labores del campo, fiestas, festivales y escuela de jota.

Idea clave:

Una música popular que combina espontaneidad, memoria oral y transmisión organizada.

Ronda de jota en Quinto

Rondalla de Quinto en en los años 70 con los Jaboneros y Francisco Bes.

Contexto cultural

Entre la calle, el campo y la fiesta

La jota ocupa en Quinto un espacio central dentro de la música popular. A diferencia de otras manifestaciones más institucionalizadas, como la banda municipal, la jota pertenecía al pueblo entero: cualquiera podía cantarla, bailarla o utilizarla para acompañar una ronda, una fiesta, una cuadrilla o una celebración familiar.

Conviene distinguir dos planos complementarios. Por un lado, la jota organizada, vinculada a la rondallas, grupos de baile, ensayos, festivales y dirección musical. Por otro, la jota espontánea, cantada en el campo, en los bares, en las rondas de los quintos, en las cuadrillas y en los encuentros informales.

Esa doble dimensión evita reducir la jota a folklore de escenario. En Quinto fue también una práctica social: una forma de presencia pública, relación entre mozos y mozas, afirmación de la cuadrilla y expresión cotidiana de la musicalidad popular.

Bailadoras del grupo de baile en el festival de Jota de Quinto en 2024

Bailadoras del grupo de baile en el festival de Jota de Quinto en 2024

Evolución histórica

De la ronda espontánea a la jota documentada

En la memoria local, la jota aparece unida a los domingos, días festivos, fiestas patronales, romerías de Pascua, despedidas de quintos y rondas para pedir torta. Era frecuente que una ronda naciera casi de manera espontánea, muchas veces desde un bar, y que un grupo de amigos saliera a cantar por las calles.

En esas paradas se organizaba el baile. La jota que más tarde se identificó como Jota de Quinto no nació como una pieza cerrada de escenario, sino como una forma popular de bailar en la calle. Las parejas no utilizaban castañuelas, porque el baile respondía a una forma espontánea de relación social entre mozos y mozas.

Con el tiempo, el trabajo de personas como Manola Pallás permitió estudiar, enseñar y recuperar la Jota de Quinto. Esa labor contribuyó a que la tradición oral pasara a convertirse también en patrimonio documentado, enseñado y representable.

La evolución reciente ha incorporado la escuela, la rondalla municipal y la presencia de Quinto en encuentros comarcales como RiberabaJota, donde la jota vuelve a funcionar como expresión local dentro de una tradición compartida por la Ribera Baja del Ebro.

Canciones, rondas y formas

Repertorio y formas de interpretación

La jota de Quinto reúne canto, baile y toque instrumental, con una fuerte presencia de la ronda y de la transmisión oral.

Jota de ronda

Se cantaba por las calles, en fiestas, domingos, romerías, despedidas de quintos y rondas para pedir torta. La ronda servía para cantar, relacionarse y hacer visible a la cuadrilla.

Jota bailada

El baile surgía en puntos de parada de la ronda, además de la plaza. La pareja bailaba sin castañuelas, con variaciones espontáneas y sin una medida rígida de escenario.

Canto popular

Los cantores de campo, bar y festival mantuvieron la jota como práctica viva. Unos cantaban para acompañar el trabajo y otros para animar la sociabilidad cotidiana o la actuación pública.

Músicos y cantadores de jota en Quinto

Germán y Antonio Aznar, los Jaboneros, junto a Paco Bes, Farinetas en 1980

Personas y memoria

Protagonistas de la jota quintana

La historia de la jota en Quinto está hecha de grupos y de nombres propios. Entre quienes conservaron los toques locales se recuerdan los hermanos Germán y Antonio Aznar, conocidos como los Jaboneros, junto a Paco Bes, Farinetas, mantenedores durante años de los toques de guitarra y guitarro.

Otro personaje fundamental fue Gregorio Gracia, Palata, coordinador de la parte musical de las rondas de quintos, con su acordeón a los hombros. Su intuición musical le permitió aprender, tocar y enseñar, y su memoria forma parte de la historia popular de la música en Quinto.

En la recuperación y documentación de la Jota de Quinto destaca Manola Pallás, que estudió la tradición, enseñó el baile y contribuyó a fijar una memoria que hasta entonces se transmitía sobre todo por observación, práctica y recuerdo oral.

A ellos deben añadirse los cantores y cantantes anónimos o recordados por las familias: quienes cantaban durante las labores del campo, quienes arrancaban la ronda desde los bares y quienes llevaron la jota a festivales y escenarios.

Geografía musical

Espacios de la jota

La jota se entiende por los lugares donde suena: la plaza, las calles, los bares, el campo, las fiestas y los escenarios.

La calle

Espacio natural de las rondas, las paradas, el canto a las mozas y la fiesta popular.

La plaza

Lugar de baile, encuentro vecinal, actuaciones y representación pública de la tradición.

Los bares

Punto de arranque de rondas espontáneas y espacio de sociabilidad masculina y vecinal.

El campo

Lugar donde el canto acompañaba labores, descansos y formas tradicionales de convivencia.

Instrumentos de la jota en Quinto

Guitarras, guitarros, guitarricos siguen formando parte de la rondalla, 2025.

Cultura material

Instrumentos y sonido propio

Una de las notas características de la jota en Quinto es el protagonismo de guitarras, guitarros y guitarricos. La memoria local recuerda que, en la parte tocada, no se empleaban tradicionalmente bandurrias y laúdes, sino estos instrumentos pulsados con un toque muy particular.

La jota baja de Quinto de Ebro (Zaragoza) es una manifestación del folclore musical tradicional aragonés que pertenece a la categoría de jota de ronda. Se caracteriza por ser de interpretación grupal, participativa y con un tono más íntimo o popular que las jotas de exhibición o de baile de escenario.
Somerondon, Jota Baja de Quinto. Spotify

El acordeón tuvo también un papel importante en las rondas de quintos, especialmente asociado a la figura de Gregorio Gracia, Palata. Su presencia muestra cómo la tradición se adaptaba a los músicos disponibles y a las necesidades de la ronda.

En la etapa organizada, la rondalla permite fijar repertorio, acompañar canto y baile, formar nuevos intérpretes y representar a Quinto en festivales, encuentros comarcales y actos culturales.

Archivo sonoro y gráfico

Fotografías, audios y documentos

Espacio preparado para incorporar galerías, grabaciones, partituras, programas de fiestas, carteles y documentos relacionados con la jota de Quinto.

Memoria oral

Testimonios y memoria de la ronda

La jota se conserva también en frases, recuerdos y formas de contar cómo se cantaba y se bailaba.

-- La jota era de todos: se cantaba, se bailaba y servía para rondar, pedir torta, ponerse a festejar o simplemente hacerse presente en la calle --

Memoria musical de Quinto

Rondas de quintos

Los jóvenes que iban a incorporarse al servicio militar salían durante varios días a rondar, cantando jotas y pidiendo dinero para el viaje. La música era una manera de hacerse notar antes de abandonar temporalmente el pueblo.

Baile sin castañuelas

En la tradición local, el baile espontáneo de la jota no utilizaba castañuelas. Las parejas bailaban con naturalidad, como una forma de encuentro y relación, más que como una actuación formal ante el público.

Documentación

Fuentes recomendadas

Referencias documentales, bibliográficas, gráficas, sonoras y testimoniales utilizadas para desarrollar esta página.

  • Carlos Escudero, Música y músicos de Quinto en blanco y negro, enero de 2006.
  • La música en Quinto de Ebro. Ensayo sobre sus géneros musicales, documento de trabajo.
  • Investigaciones y publicaciones de Manola Pallás sobre la Jota de Quinto, cantos tradicionales, indumentaria y costumbres.
  • Archivo familiar y local: fotografías de rondas, grupos de jota, rondallas, quintos y actuaciones.
  • Ayuntamiento de Quinto: Escuela Municipal de Jota y rondalla municipal.
  • Festival RiberabaJota y encuentros comarcales de jota en la Ribera Baja del Ebro.

Otras músicas de Quinto

Dance, jota, banda y música religiosa forman parte de una misma memoria sonora local.