Una de las manifestaciones más completas de la tradición local: danza, paloteado, música, recitado, teatralidad popular, devoción a Santa Ana y memoria comunitaria.
El Dance de Quinto no es una simple actuación folklórica. Es una forma compleja de celebración comunitaria donde intervienen danzantes, músicos, personajes simbólicos, cofradía, clero, autoridades y vecinos.
Danzantes 1986 en las Fiestas de Santiago y Santa Ana.
El Dance aparece en la memoria local como una tradición de gran antigüedad, considerada desde tiempo remoto una parte principalísima de los festejos. No era un entretenimiento aislado, sino una forma de ordenar y solemnizar la celebración.
La música marcaba los desplazamientos, el paloteado daba presencia sonora a la comitiva, las cortesías convertían la danza en reverencia y los recitados aportaban una dimensión teatral y narrativa.
En su estructura tradicional, la víspera o día de Santiago por la tarde se decía la Introducción; el día 26, tras la misa, la Guirnalda; por la tarde, la Soldadesca; y al día siguiente, la Mojiganga. Además, por la mañana se echaban las Mudanzas.
El Dance constituía un pequeño ciclo dramático-festivo con varias partes diferenciadas, cada una con su momento, sus personajes y su función.
Se decía la Introducción, con intervención del Mayoral, el Rabadán, el Ángel y el Diablo.
Tenía lugar la Guirnalda, con Mayoral y dos Rabadanes.
Se representaba la Soldadesca, con turcos y cristianos.
Por la mañana se echaban las Mudanzas y por la tarde se hacía la Mojiganga. Con el tiempo, mudanzas y representación pasaron a realizarse en la Rueda.
La comparsa combinaba mundo pastoril, alegoría religiosa y representación popular.
Figura vinculada al mundo pastoril. Vestía con mayor lujo y llevaba la gavata, insignia de su cargo.
Personaje pastoril, compañero del Mayoral, presente en la Introducción y en la Guirnalda.
Vestía túnica blanca, coraza y casco. Representaba la dimensión moral y religiosa.
Con alas, coraza y escudo. En Quinto fue especialmente recordado Juan Uliaque “Capacha”.
En la restauración de 1942 se menciona una comparsa compuesta por Mayoral, Rabadán, Ángel, Diablo y veinte danzantes. La Soldadesca, con turcos y cristianos, incorporaba además una forma de enfrentamiento simbólico vinculada a viejos esquemas de representación popular.
Palos, cascabeles, espadas y melodías conforman el lenguaje del Dance.
El Dance de Quinto conserva un repertorio amplio y diverso. Entre las piezas citadas aparecen El Cerezo o El Cerecero, Vivan las tropas españolas, El Pajarillo, La Cardelina, El Jilguerillo, Las Aves, Las Quejas, El Viejo y San Miguel Arcángel.
El día de Santiago, los danzantes acompañaban a vísperas al párroco y a la Cofradía con el pasacalle El Cerezo, bailado con palos. Durante la procesión podía danzarse sin descanso en un recorrido de más de dos horas.
En la Soldadesca se utilizaba el pasacalle Vivan las tropas españolas, bailado con espadas y rodelas de madera. Al terminar la representación, se danzaban las mudanzas, con castañuelas, ante la imagen de la Patrona, autoridades, clero y vecinos.
Las mudanzas no eran una sucesión libre de bailes, sino un sistema coreográfico con reglas internas, variaciones, orden y memoria técnica.
Antes de cada mudanza, cada fila daba una vuelta por su lado. La primera figura se hacía formando calles.
Al romperse las calles quedaba la cruz, cuyo centro ocupaban los volantes, mientras el doble brazo giraba en sentido opuesto.
Los danzantes recuperaban su lugar primitivo, cerraban calles y terminaba la mudanza.
La diferencia entre unas mudanzas y otras estaba sobre todo en el ritmo de los pasos y en el paloteo por alto o por bajo. Documentarlas una por una es una prioridad para conservar el Dance con precisión patrimonial.
Carlos Escudero liderando el grupo de danzantes tras las cortesías a Santa Ana en 2001.
La devoción a Santa Ana es uno de los ejes del Dance. Durante la procesión se realizaban las Cortesías, momento de fuerte carga simbólica en el que los danzantes, formados frente a la imagen, se adelantaban de dos en dos y hacían genuflexión al compás de la tonadilla.
Después retrocedían siempre de cara a la imagen, mientras cada uno se corría hacia un lado para dejar hueco a la siguiente pareja. Repetida la figura, la comparsa recuperaba su disposición inicial y continuaba la procesión.
El Dance era, por tanto, una forma de devoción en movimiento: música, ritmo, gesto corporal y reverencia como oración pública y comunitaria.
El vestuario no era un mero adorno: formaba parte del lenguaje visual y sonoro del Dance.
Mayoral y Rabadán vestían con zajones, zamarra y sombrero; el Mayoral portaba la gavata.
El Ángel llevaba túnica blanca, coraza y casco; el Diablo, alas, coraza y escudo.
Alpargatas de flocada, cintas de colores, medias blancas, cascabeles, zagalejo, camisa, sombrero y chaleco blanco.
Cada cuadro se distinguía por su propio color: azul, encarnado, amarillo, morado y verde.
La Rueda y las escaleras de subida al Piquete sirvieron como escenario y graderío natural (Foto de 2001).
El Dance ocupaba los principales espacios simbólicos de Quinto: la iglesia, la procesión, la plaza, las calles y, con el tiempo, la Rueda. Las escaleras de subida al Piquete servían para acomodar a los vecinos durante la representación.
La plaza tenía un papel central: allí terminaba la representación, presidida por la imagen de la Patrona, con las autoridades y el clero sentados a ambos lados.
Las calles también eran escenario. El pasacalles, la procesión, las mudanzas y la recogida de presentes convertían el casco urbano en un espacio musical y ceremonial.
La historia reciente del Dance muestra la fragilidad y la fuerza de las tradiciones populares.
Ese año se restauró la comparsa de danzantes y se puso al frente a Juan Uliaque “Capacha”, recordado por su larga trayectoria como Diablo. La comparsa estaba formada por Mayoral, Rabadán, Ángel, Diablo y veinte danzantes.
La excusa inmediata fue que el Ayuntamiento no quiso pagar el cordero que cada año regalaba a los danzantes. La causa profunda fue la modernización de las costumbres y de las actividades de ocio.
Miguel Pérez Subías, Carlos Escudero y Manola Pallás impulsaron una nueva recuperación que consiguió poner de nuevo en marcha el Dance con cuatro cuadros de danzantes. La recuperación se apoyó en la memoria de antiguos danzantes como Agustín Abenia “Lambea”, Miguel Dobato “Latas” y el tío Manguilán.
El Dance se conserva practicándolo, enseñándolo, bailándolo, cantándolo y transmitiéndolo.
Melodías, pasacalles, mudanzas, ritmos de paloteado y acompañamientos procesionales.
Figuras, calles, cruces, cortesías, vueltas, reverencias y desplazamientos.
Letras, recitados, nombres de personajes, testimonios y memoria de antiguos danzantes.
Santa Ana, procesión, misa, vísperas, Cofradía y presencia de la imagen de la Patrona.
Mayoral, Rabadán, Ángel, Diablo, Soldadesca, turcos y cristianos, Introducción y Mojiganga.
Una tradición que necesita del pueblo entero para existir.
La documentación del Dance debe reunir fotografías, vídeos, partituras, letras y testimonios.
Para asegurar su continuidad sería conveniente desarrollar un pequeño plan de documentación patrimonial:
Textos recogidos como material patrimonial de referencia para la documentación del Dance.
Tristes quejas y suspiros atrevido arbol combate corazón a sinrazón; Si por Filis me destierran, mal haya a lejanas tierras por su extremo rigor ¡ Ay tirano amor, ay tirano amor ay tirano amor, los entendidos muero por mayor dolor, muero por mayor dolor.
Tente y no caigas jilguerillo, tente y no caigas, ruiseñor; hoy sale a cazar Cupido huye, huye, deja el nido, si no quieres ser herido si con las iras de su rigor, si con las iras de su rigor.
Casarme con un viejo mas aya me fué amor una vez si lo quise más ciento me peno, más ciento me peno. Estoy aborrecida la hacienda se acabó, los celos aumentaron y mi hilo lo creció, Oh, oh, oh, oh y mi hilo lo creció.
Con el ro. Que de Francia a España vino, San Antón era un frances que de Francia a España vino, y lo que lleva en los pies es un hermoso tocino. Con el ro, corro corro cotoclera, que mi tio se llama "perera" la burrica blanca, la burrica negra La "Purisma" Concepción, lleva un anillo en el dedo, se lo puso San Antón un 17 de Enero. Con el ro, ...
Cuando la hermosa Cardelina reclama al dulce ruiseñor, sentada estaba al árbol verde picando el fruto de la flor. El ruiseñor, el ruiseñor, alegre le responde gorjeos de amor. La Cardelina se ha ido del nido, no la busquemos, que ya ha venido.
Tres cerecitas madre, tan solo que cogí, a la cárcel me llevan, ¡pobrecita de mí! Vaya mi madre, vaya, vaya mi madre a ver, si con el cerecero se puede componer. Aquí no hay compostura, dama del cascabel, aquí no hay compostura y no la puede haber. Ya están las sopas puestas, ya te las pues comer. Ya están las sopas puestas, ya te las pues comer.
Patrona Santa Ana, dadnos asistencia para que bailemos en vuestra presencia.
Según la descripción conservada, los danzantes hacían las reverencias a la imagen de la Patrona de dos en dos y de cuatro en cuatro.
San Miguel Arcangel sale en Campaña con espada y broquel a la muralla con raya. Sale la Virgen en su defensa pidiéndole todos a Dios su asistencia.
Patrona Santa Ana, dadnos asistencia para que bailemos en vuestra presencia.
Según la descripción conservada, los danzantes hacían las reverencias a la imagen de la Patrona de dos en dos y de cuatro en cuatro.
María si fueras mía te regalaría un pañuelo con cuatro puntas de plata el centro de flores lleno.
Referencias documentales, testimoniales y gráficas utilizadas para desarrollar esta página.
La música tradicional de Quinto se completa con otras expresiones populares, festivas y religiosas.