El Piquete

Antigua iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, situada en el cerro de la Corona y convertida hoy en uno de los grandes símbolos patrimoniales de Quinto.

Un monumento clave en la historia de Quinto

El Piquete reúne varias capas de significado: es una iglesia mudéjar de comienzos del siglo XV, un edificio transformado por ampliaciones posteriores, un testigo de la Guerra Civil y, en la actualidad, la sede del Museo de las Momias de Quinto.

Historia del Piquete

Historia

Desde su construcción mudéjar hasta su recuperación contemporánea como espacio patrimonial.

Arquitectura del Piquete

Arquitectura

Una pieza destacada del mudéjar aragonés, con ampliaciones renacentistas y barrocas.

Usos del Piquete

Usos

Parroquia, espacio defensivo, edificio dañado por la guerra, silo agrícola y, después, monumento recuperado.

Museo de las Momias

Museo Momias

Actualmente alberga el Museo de las Momias de Quinto, uno de los principales atractivos culturales del municipio.

El Piquete de Quinto

El Piquete, antigua iglesia de la Asunción de Nuestra Señora.

Historia

La iglesia de la Asunción, conocida popularmente como “El Piquete”, se levantó en el cerro de la Corona, en una posición elevada y estratégica que domina el caserío y los caminos históricos de acceso a Quinto. Los documentos que has aportado sitúan su fábrica mudéjar entre las primeras décadas del siglo XV, con indicios documentales entre 1401 y 1416 y una cronología compatible con las décadas iniciales de ese siglo. :contentReference[oaicite:13]{index=13} :contentReference[oaicite:14]{index=14}

El edificio fue la parroquia principal de la localidad durante siglos y quedó vinculado no solo a la vida litúrgica, sino también a la organización urbana y simbólica del pueblo. Uno de los documentos relaciona el conjunto de la Corona con una función defensiva más amplia, lo que ayuda a entender su poderosa presencia paisajística. :contentReference[oaicite:15]{index=15}

A lo largo del tiempo el templo fue ampliado y transformado. En el siglo XVI se añadió una galería superior y se reformaron algunas capillas; entre 1686 y 1697 se amplió la nave con dos nuevos tramos; y en 1761 se bendijo la capilla de Santa Ana, última gran intervención histórica del conjunto. :contentReference[oaicite:16]{index=16}

Durante la Guerra Civil la posición dominante del edificio hizo que sufriera graves daños por la artillería. Tras el conflicto se decidió no reconstruirlo plenamente como parroquia principal, y la nueva iglesia se levantó en la parte baja del pueblo, lo que marcó el inicio de una nueva etapa para el monumento. :contentReference[oaicite:17]{index=17} :contentReference[oaicite:18]{index=18}

Arquitectura del Piquete

Vista del edificio mudéjar y su posición dominante sobre Quinto.

Arquitectura

El Piquete es una de las piezas más destacadas del mudéjar aragonés en la Ribera Baja del Ebro. La construcción original, levantada en ladrillo, organizó el templo en una nave única con cabecera poligonal, capillas laterales y bóvedas de crucería, dentro de una tradición muy reconocible del valle medio del Ebro. :contentReference[oaicite:19]{index=19} :contentReference[oaicite:20]{index=20}

Uno de sus elementos más sobresalientes es la torre, convertida en hito visual del perfil urbano de Quinto. Los documentos describen sus cuerpos superpuestos, la decoración geométrica de ladrillo y los paños ornamentales de lazos, mientras que SIPCA resume el edificio como una iglesia de nave única con cuatro tramos, de los cuales los dos de los pies corresponden a la ampliación barroca. :contentReference[oaicite:21]{index=21} :contentReference[oaicite:22]{index=22}

La portada meridional es otro de los focos de interés, con un sistema de doble arco, escudos, ménsulas y hornacinas, además del arranque de un antiguo matacán. La lectura arquitectónica del conjunto muestra una superposición de fases medievales, renacentistas y barrocas que no resta unidad al monumento, sino que lo convierte en una arquitectura estratificada y especialmente rica. :contentReference[oaicite:23]{index=23} :contentReference[oaicite:24]{index=24}

Guerra Civil en Quinto

La Guerra Civil alteró profundamente la vida del pueblo y el estado del monumento.

Usos y transformaciones

El Piquete fue durante siglos la parroquia principal de Quinto y un centro de la vida religiosa y comunitaria. Su emplazamiento reforzó además una dimensión simbólica y estratégica que lo convirtió en una referencia constante dentro del paisaje local. :contentReference[oaicite:25]{index=25} :contentReference[oaicite:26]{index=26}

Durante la Guerra Civil, su posición dominante favoreció su utilización como punto de observación, refugio y apoyo defensivo, lo que explica la gravedad de los daños sufridos por muros, cubiertas, portada y torre. Tras la contienda, y una vez construida la nueva parroquia en la parte baja del pueblo, el edificio perdió su función litúrgica principal. :contentReference[oaicite:27]{index=27} :contentReference[oaicite:28]{index=28}

En décadas posteriores llegó a emplearse como silo o almacén de grano, un uso utilitario que afectó negativamente a su conservación, tanto por las intervenciones materiales como por la entrada de vehículos pesados. Los trabajos de consolidación y restauración desarrollados desde finales del siglo XX y comienzos del XXI cambiaron de nuevo su destino y permitieron su recuperación como espacio patrimonial y cultural. :contentReference[oaicite:29]{index=29} :contentReference[oaicite:30]{index=30}

Museo de las Momias de Quinto

El Piquete es hoy sede del Museo de las Momias de Quinto.

Museo de las Momias

En la actualidad, El Piquete alberga el Museo de las Momias de Quinto, una de las principales propuestas culturales y turísticas del municipio. La web municipal lo presenta como un espacio integrado en el propio monumento, mientras que el folleto turístico de Quinto indica que la exposición permanente reúne quince cuerpos momificados de los siglos XVIII y XIX. :contentReference[oaicite:31]{index=31}

La información municipal explica también que el uso del edificio como almacén de grano en las décadas de 1960 y 1970, junto con la concentración de enterramientos en capas superficiales, favoreció la alteración de numerosos cuerpos y el hallazgo de restos humanos momificados, lo que incrementó el interés científico y museístico del conjunto. :contentReference[oaicite:32]{index=32}

Hoy el museo no solo expone esos hallazgos, sino que ha ampliado el papel de El Piquete como espacio cultural con visitas, actividades y programación específica del propio museo, lo que refuerza la reutilización patrimonial del edificio y su proyección pública. :contentReference[oaicite:33]{index=33}

Un testigo material de la historia de Quinto

El valor de El Piquete está en la suma de su arquitectura, su historia, sus transformaciones y su capacidad de seguir siendo útil hoy como espacio patrimonial, expositivo y turístico. :contentReference[oaicite:34]{index=34} :contentReference[oaicite:35]{index=35}

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